La bestia está herida de muerte
La
mata el amor
Se
asfixia con la paz
se
envenena con la sangre
de
los mártires.
Muere matando
Se
convulsiona
Se
transforma en mansa paloma
Ahora
en rama de olivo.
Ahora
en serpiente
En
buitre
fusil
granada
micrófono
En
candidato presidencial cándido
pero
nadie le cree
Por
eso muere.
Hiede
a muerte
Y
no se entera
Aun
deambula en casa presidencial
Y
da declaraciones
Que
nadie escucha
Solo
las ratas
Que
aplauden
Que
huyen.
Marlon R. Rodríguez
Escribano de la Resistencia









