Bogotá. (PL) La plenaria de la Cámara de Representantes de Colombia citó para hoy en sesión reservada a tres ministros para debatir en torno a la probabilidad de una eventual guerra con Venezuela, reveló Caracol Radio.
Según la radioemisora local, a la sesión fueron citados los titulares de Defensa, Gabriel Silva, de Relaciones Exteriores, Jaime Bermúdez, y de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, quienes hasta el momento no han confirmado ni negado su asistencia.
La jornada, a la que no tendrá acceso la prensa, tiene lugar en medio de una fuerte tensión entre Bogotá y Caracas, a raíz de un controvertido pacto militar colombo-estadounidense, que el país vecino considera una amenaza real a su soberanía e integridad territorial, así como un peligro a la paz y estabilidad en la región.
Este último criterio parte de que las bases del Pentágono en territorio nacional crean una peligrosa realidad geoestratégica conducente a provocar un conflicto continental de grandes magnitudes, al tiempo que transforma a Colombia en un territorio de ultramar de Estados Unidos.
De ahí que el citado pacto militar sea visto por la mayoría de los gobiernos de la región, como un plan expansionista de Washington para convertir a Colombia en un enclave para la dominación política, económica, cultural y militar de todo el continente.
En medio de estos aires belicistas, el gobierno colombiano se ha empeñado en presentar a Venezuela como un país agresor, cuya campaña Caracas ha denunciado reiteradamente y calificado de difamatoria con vista a propiciar un pretexto, diseñado en la Casa Blanca, para una eventual confrontación.
En la referida sesión de la Cámara, según Caracol Radio, se indagará al ministro de Defensa sobre temas como la probabilidad de una presunta “agresión venezolana en relación con declaraciones recientes de su presidente, Hugo Chávez”.
Esto último es considerado por varios analistas consultados por Prensa Latina como parte de una campaña peligrosa orquestada por intereses oscuros, que busca presentar a Venezuela como agresor, cuando es un país que legítimamente se siente amenazado ante las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos.
Igualmente en la sesión se indagará, siempre de acuerdo con la fuente, sobre la apreciación colombiana respecto a la verdadera potencia y capacidad operativa de las Fuerzas Armadas de Venezuela y la capacidad disuasoria del país.
Otros puntos del cuestionario a Silva se refieren a la vulnerabilidad de la península de La Guajira ante una supuesta avanzada mecanizada y de que armamento antiblindado se dispone.
Lo mismo que la vulnerabilidad de los principales aeropuertos y puertos comerciales colombianos, las defensas aéreas para Bogotá y las refinerías petroleras.
En cuanto al cuestionario, al ministro de Relaciones Exteriores se pretende claridad sobre la estrategia del país para mostrar la administración de Hugo Chávez “como un gobierno autoritario y peligroso”.
Al ministro de Comercio, Industria y Turismo, los representantes le preguntarán si las dificultades comerciales entre ambas naciones se ajustan al marco de la Organización Mundial del Comercio.
Lo cierto es que los acontecimientos de los últimos meses parecen estar encaminados a fomentar la guerra entre dos naciones latinoamericanas, toda vez que Colombia se ha convertido en plataforma para las proyecciones expansionistas del Pentágono en la región, según denuncias dentro y fuera del país.






