mujuarezEl patrón que se repite tras cada uno de los 500 asesinatos acontecidos desde 1993 es el mismo: una joven sale una mañana a la escuela o a comprar o de paseo  y nunca regresa. Su cuerpo sin vida y torturado aparece dentro de un bidón de gasolina o en una cuneta o en los escombros de basura.  Las autoridades mexicanas no hacen nada por investigar y sancionar a los culpables ni por prevenir la no repetición de estos asesinatos hasta el punto de que en estos años transcurridos todavía no se ha dictaminado ninguna sentencia condenatoria.

A raíz de la denuncia que elevó una madre ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, por el asesinato de su hija junto a otras siete jóvenes hace 8 años, es que surge esta sentencia de la Corte Interamericana. Irma Monreal denunció, el 29 de enero de 2001, la desaparición de su hija Esmeralda a las autoridades, quienes no hicieron nada. “Las autoridades de Ciudad Juárez no tuvieron la humanidad de avisarnos del hallazgo de nuestros familiares. Nos tuvimos que enterar por los periódicos y suplicar después que nos enseñaran los restos para intentar identificarlos”, denunció Irma.

La CIDH ha dictado que el Gobierno mexicano es responsable de la muerte en 2001 de ocho mujeres en Ciudad Juárez. La decisión judicial, sobre la que no cabe recurso, acepta la petición de los letrados, que culpan al Estado mexicano de “feminicidio”, “de no haber realizado las investigaciones adecuadas” y de la “falta de prevención y de atención a lo que viene sucediendo desde hace demasiado tiempo”.  Esta falta de implicación ha generado impunidad en estos crímenes. Lo cual ha convertido al Estado mexicano en principal culpable. Todavía se desconoce el tipo de condena y la responsabilidad específica que recaerá sobre el Estado mexicano por estos asesinatos, ya que la Corte Interamericana todavía no ha notificado oficialmente ninguna decisión.

En Ciudad Juárez la delincuencia campea a sus anchas. Muchos han sido los análisis que se han realizado para intentar encontrar una causa a la situación de violencia machista que se vive en la ciudad mexicana. No se han sacado conclusiones claras, pero si muchas que apuntan a que estas muertes están estrechamente ligadas al narcotráfico, que son crímenes para desviar la atención.

Bogotá, Prensa CODHES