803_interna143 soldados se quitaron la vida en 2008, la cifra más alta en 30 años. El síndrome pos traumático pasó del 38 al 52%, entre las tropas en Irak y Afganistán.

El incidente violento en el que fallecieron este jueves 13 personas en la base Fort Hood del Ejército de Estados Unidos ha puesto una vez más de actualidad el aumento de la violencia y los suicidios en las filas militares de la primera potencia del mundo.

El caso parece una ironía del destino: el hombre que antes de ser herido mató a 13 efectivos e hirió a otros 30 era un psiquiatra del Ejército, el comandante Nidal Malik Hasan, que estaba a punto de ser enviado a Irak.

Esta matanza -en la que murieron más soldados estadounidenses que los caídos en octubre en Irak- no dejará de golpear a unas fuerzas armadas presionadas por los duros combates y las prolongadas misiones de doce meses consecutivos en Irak y Afganistán, con descansos de apenas 15 días.

Aunque todavía se desconoce el móvil del incidente de ayer, los expertos consideran posible que se deba al “desorden de estrés postraumático” que sufren muchos soldados especialmente tras participar repetidamente en las guerras de Irán y Afganistán, y que es el culpable del incremento de los suicidios en las filas militares.

Según Robert Ursano, director del Departamento de Psiquiatría en la Universidad de Ciencias de la Salud, dijo que ese es el factor más importante.

Pero en su opinión, tampoco se deben olvidar los problemas económicos, los familiares y el abuso de alcohol entre los militares.

La situación ha llegado a tal punto de gravedad que el Pentágono ordenó un estudio de cinco años que a un costo de unos 50 millones de dólares, que investigará la salud mental y las causas de la muerte autoinfligida entre miembros del Ejército.

En el estudio, que incluirá a casi todo el más de medio millón de miembros de esa rama de las Fuerzas Armadas, participan sus autoridades, así como científicos del Instituto Nacional de Salud Mental y las universidades de Harvard, Columbia y Michigan.

Cifras en ascenso

A comienzos de este año, el Ejército confirmó el suicidio de 143 de sus miembros en 2008. Esa fue la cifra más alta en tres décadas desde que esa rama militar empezó a llevar a cabo registros.

Las estadísticas muestran que 30 por ciento de los que se suicidaron en 2008 estuvieron desplegados al momento de su muerte, y de ellos más de tres cuartos estaba en su primer despliegue.

Un 35 por ciento de los soldados que se suicidaron no habían sido desplegados antes, otro 35 por ciento se mataron luego de ser enviados al combate, en la mayoría de los casos un año después de volver a sus bases.

Además, la cifra de 20.2 suicidios por cada 100 mil soldados es superior a la media civil de 19.5 por cada 100 mil personas registrada en 2005.

Poco después, el Ejército señaló que se creía que 24 soldados se habían suicidado en enero de 2009, una cifra seis veces superior a la registrada el mismo mes del año anterior, reportó EFE.

Once de ellos fueron suicidios confirmados y otros 17 están bajo investigación.

“Esto es terrible. No sabemos qué podemos hacer”, indicó un alto cargo militar en declaraciones a la cadena de televisión CNN.

El aumento anual en los suicidios ha sido reportado desde el 2004, cuando hubo 64, la mitad de los suicidios ocurridos ahora.

Las muertes voluntarias han ocurrido a pesar de un mayor entrenamiento, programas de prevención, un mayor número de personal psiquiátrico y otros esfuerzos del ejército para detener su aumento.

La cifra aumentó cada año en los últimos cuatro, cuando las guerras en Irak y Afganistán se intensificaron, aseguró la institución.

“¿Por qué siguen aumentando las cifras?”, preguntó el secretario del ejército Pete Geren. “No lo sabemos”.

Los oficiales del ejército aseguraron que no hay un único factor que explique el incremento de suicidios.

Pero el general Peter Chiarelli, vice comandante del ejército, vinculó la tendencia a la extensión de los despliegues en la zona de combate y al alto ritmo de las operaciones que han afectado a los soldados y sus familias.

“No hay duda en mi mente de que el estrés es el factor en la tendencia que estamos viendo”, agregó.

La coronel Kathy Platoni, psicóloga clínica de la Reserva del Ejército y de la Guardia Nacional, sumó la depresión del invierno boreal al trastorno de estrés postraumático, los problemas de separación familiar y el mayor consumo de alcohol entre los soldados.

Pero agregó que también inciden el aumento de participaciones de los soldados en los conflictos de Irak y Afganistán, el estigma de procurar tratamiento para el estrés que consideran una enfermedad mental, así como el consumo excesivo de fármacos antidepresivos.

“Cuando la gente está apartada surge la infidelidad, los problemas financieros, el abuso de sustancias ilegales, los problemas de conducta infantil. Y cuántas más misiones tiene que realizar un soldado, más se exacerban esos problemas”, añadió la psicóloga.

Se incrementa el estrés

La coronel Elspeth Ritchie, una consultora psiquiátrica del encargado de salud del ejército, hizo una petición pública para que más profesionales de la salud mental comiencen a trabajar para las fuerzas armadas.

“Estamos contratando personal y necesitamos su ayuda”, dijo

Los oficiales han dicho en múltiples ocasiones que los efectivos se enfrentan a un nivel de estrés sin precedentes por las largas y repetidas misiones debido a las guerras simultáneas en Irak y Afganistán.

Entre los soldados involucrados en incidentes en Irak o Afganistán, el promedio de quienes sufren el síndrome pos traumático pasó del 38 al 52% desde agosto de 2008. Según el general Chiarelli, cerca de un tercio de los soldados enviados a los frentes de guerra sufrirán de una forma u otra este síndrome, reseñó AFP.

El estrés ha dado mayores preocupaciones a un sistema de salud militar abrumado, que atiende también a enormes cantidades de militares que sufren estrés postraumático, depresión y otros problemas mentales, además de auxiliar a decenas de miles de heridos.

Ejemplos de una violencia creciente

Hace poco más de un año, tras un altercado, un soldado mató a balazos a su teniente y luego se suicidó.

A finales de ese año, el ex convicto Denard Manns fue ejecutado en Texas por robar, violar y matar en 1999 a la asistente médico, Michelle Robson, en un apartamento cercano a la base.

En julio de este año el militar soldado Armano Baca fue acusado de asesinar al militar Ryan Richard Schlak. Ambos eran miembros de la División 1 de Caballería que habían regresado a Fort Hood del conflicto en Irak.

Hace sólo tres meses, el soldado Jared Lee Bottorff fue acusado de matar a otro soldado de Fort Hood al iniciarse una pelea entre los militares en la casa de uno de ellos.

La Radio del Sur/Agencias