launionhacelafuerzaetb-300x225Por la defensa del patrimonio de Bogotá defendamos la E.T.B.

Gloria Inés Ramírez Ríos
Senadora de la República por el PDA

Les agradezco a los compañeros de la Directiva de SINTRATELÉFONOS que se hayan vinculado a la conmemoración del “Día de la no violencia contra la mujer”, dándoles una participación destacada en la Asamblea a la mujeres. Este hecho habla muy bien de su espíritu democrático y de su compromiso con la paz.

Colombia está atravesada por las más diversas formas de violencia, Hay violencia contra las mujeres, pero también contra los niños, contra las minorías étnicas y, en general, contra los pobres, Hay la violencia derivada del conflicto interno, pero también la de la criminalidad común, la del Estado y la de un régimen en descomposición.

Por algo, el Índice Global de Paz clasifica a Colombia como el país más violento de América Latina, lo que constituye un mentís rotundo a los supuestos éxitos de la “Seguridad Democrática”. Casi todas las medidas gubernamentales contra la violencia se orientan a endurecer la legislación penal, a aumentar las penas y a fortalecer el aparato militar, muy pocas se dirigen a atacar las causas de la violencia, que son la pobreza, la miseria, la antidemocracia y la injusticia social.

Todos estos hechos están relacionados directamente con la situación que afrontan los trabajadores de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, cuando se privatiza una empresa pública, se atenta contra el patrimonio de la sociedad y contra la paz. En efecto, las privatizaciones conducen a la concentración de la riqueza y a la generalización de la pobreza y la miseria, que son el caldo de cultivo de la violencia, por eso, la lucha contra las privatizaciones y en defensa del patrimonio público es parte de la lucha por la paz.

Desde hace más de una década, los neoliberales al servicio de las compañías transnacionales de las telecomunicaciones han puesto sus ojos codiciosos en la E.T.B. En el año 1.998, El Concejo Distrital aprobó el Acuerdo No. 007 autorizando al Alcalde Mayor para enajenar parte de las acciones del Distrito en la ETB.

La Oposición de diversos sectores y la suspensión por parte del Tribunal Contencioso Administrativo de los actos que le deban fundamento jurídico a dicha enajenación, frustraron finalmente el proceso.

Durante los años 2002 y 2007 se desarrolló un segundo proceso, pero, para evitar contratiempos jurídicos, no se enajenaron acciones de propiedad del Distrito, sino que se utilizó la maniobra de emitir acciones nuevas, que hoy representan el 11.5% de las acciones. Fue así como nacieron los llamados “accionistas minoritarios”, que hoy constituyen una especie de quinta columna del neoliberalismo dentro de la Empresa.

En marzo del presente año, la Junta Directiva de la Empresa acordó llevar a la Asamblea de Accionistas la propuesta de buscar un socio estratégico para capitalizar la Empresa, se trata del tercer intento de privatización de la E.T.B.

Resulta lamentable que sea un Alcalde de las filas del Polo Democrático Alternativo el que esté comprometido con una medida de indudable carácter neoliberal. El Ideario de Unidad establece claramente que “El Estado jugará un papel de regulación y no renunciará a la propiedad y gestión directa de los servicios públicos básicos y de los sectores estratégicos. Serán suspendidas las privatizaciones y promoveremos la propiedad estatal sobre las empresas estratégicas para el desarrollo económico nacional”.

De otra parte, el actual Alcalde prometió en dos asambleas de SINTRATELÉFONOS que la Empresa no sería privatizada, y firmó con las centrales obreras un documento en el que se comprometió a no privatizar ninguna de las empresas del Distrito. El argumento de que no se trata de privatización, sino de buscar un socio estratégico con miras a capitalizar la empresa es falso e inaceptable.

Un proceso similar se adelantó en 1997 en la Empresa de Energía de Bogotá que, como todos sabemos, culminó con la privatización, con el agravante de que después la Empresa fue descapitalizada y de esta manera los inversionistas recuperaron la mayoría del capital invertido y se quedaron con la empresa casi gratis.

Las declaraciones del nuevo Presidente de la E.T.B., Fernando Carrizosa, en el sentido de que continuará con el proceso de búsqueda del socio estratégico, es indicativo de que la lucha contra la privatización será larga y difícil.

Como militante del Polo Democrático Alternativo, como Senadora de la República y como sindicalista de muchos años, reafirmo mi compromiso con el Ideario de Unidad y estoy decididamente en contra de la privatización de la E.T.B. y de cualquier empresa estatal.

Llamo al gobierno del Distrito Capital a respetar el Ideario de Unidad y a honrar su palabra, porque fueron esos elementos los que llevaron a los ciudadanos de Bogotá a elegir la actual administración.

Comparto plenamente la defensa de los derechos colectivos contemplada en la Acción Popular de SINTRATELÉFONOS, vale decir, el derecho al patrimonio público, el derecho a la moralidad administrativa, el derecho a la seguridad pública y el derecho de los usuarios a acceder a servicios públicos cuya prestación sea eficiente y oportuna.

Como es sabido públicamente, el Juzgado 38 ordenó la suspensión del proceso, una medida cautelar solicitada por SINTRATELÉFONOS, pero esta decisión fue invalidada por el Tribunal Administrativo de Bogotá.

Sin embargo, como la Acción Popular sigue su trámite, tenemos confianza en que al final triunfará la justeza de la causa que defendemos.

Consecuente con esta posición, he presentado un escrito ante el Tribunal Administrativo de Bogotá coadyuvando la Acción Popular interpuesta por SINTRATELÉFONOS, y manifiesto mi plena disposición a acompañar la lucha contra la privatización de la E.T.B.

Si la E.T.B. fuera una empresa quebrada o inviable, las compañías transnacionales no tendrían sus ojos puestos en ella, si la apetecen es porque saben de su fortaleza y de sus grandes potencialidades.

La E.T.B. tiene en Bogotá cerca de dos millones de líneas en operación y más de 450 mil suscriptores de Internet de banda ancha; es dueña del 25% de la empresa celular TIGO, del 98% de COLBATEL y es socia del call center Contec Center Americas.

Según el periódico Portafolio del 24 de noviembre, un directivo del sector afirmó que “el que se quede con la E.T.B. toma el control del mercado nacional de telecomunicaciones”. Esta es la verdadera razón por la cual empresas como Telefónica de España y TELMEX de México, que ya tienen una buena tajada en las telecomunicaciones de Colombia, buscan afanosamente quedarse con la E.T.B.

Los privatizadores deberían tomar atenta nota de lo que está ocurriendo en el mundo, cuando el neoliberalismo ha provocado una crisis económica global de inmensas proporciones, con desastrosas consecuencias sociales:

-    1.020 millones de hambrientos.
-    240 millones de desempleados totales
-    1.400 millones de personas viviendo con menos de dos dólares diarios.

En Colombia tenemos:

-    20.2 millones en la pobreza (46% de la población)
-    7.9 millones en la miseria (17.8% de la población)
-    2.5 millones de desempleados (12.2% de la PEA)

Seguir insistiendo en la misma política neoliberal de privatizaciones es ignorar estas realidades y continuar con un modelo que ha demostrado su total fracaso.

Por eso, acompañamos la justa lucha de SINTRATELÉFONOS contra la privatización de la E.T.B.

SINTRATELÉFONOS ha sido ejemplo de lucha en defensa del patrimonio público, se opuso a la venta de acciones en los años 2002 – 2003, ahora encabeza el rechazo al nuevo intento de privatización.

La lucha no debe ser sólo contra la privatización. Además, hay que luchar por la modernización, el fortalecimiento y la ampliación de la E.T.B. para que pueda prestar más y mejores servicios  y para que sea capaz de enfrentar exitosamente la competencia.

Para eso necesita una Administración comprometida con la construcción de una empresa sólida y con la defensa de los intereses del país.

Si se necesitan recursos, hay que buscarlos sin enajenar la empresa y sin poner en peligro los miles de empleos que hoy dependen directa e indirectamente de la E.T.B.

Tenemos que organizar a los usuarios y construir un gran movimiento popular en defensa de la E.T.B. y de nuestro patrimonio público.

Respaldamos la marcha de antorchas convocada para el 1º de diciembre contra el socio estratégico, porque la consideramos muy importante como demostración de nuestra fuerza y nuestra decisión de defender la E.T.B.

Desde el Congreso de la República y como Senadora del Polo Democrático Alternativo, les ofrezco toda la ayuda que esté a mi alcance para contribuir al éxito de la lucha.

Bogotá, D.C., 25 de noviembre de 2009