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Denuncian que padecerán, en sus actividades productivas, el que en su país se haya inmstalado un gobierno de facto, que en su calidad golpista se encuentra aislado de la comunidad internacional.

TeleSUR
A través de un comunicado, el movimiento campesino hondureño emitió un comunicado difundido en México para rechazar el golpe de Estado perpetrado en el país centroamericano el pasado 28 de junio.

Agrupado en tres confederaciones, el movimiento denunció el estado de sitio impuesto en Honduras por el gobierno de facto que se instaló en ese país, tras el golpe de Estado militar contra el presidente constitucional, Manuel Zelaya.

“Estamos siendo sometidos a una economía de guerra, advierte la nota, controlan medios de comunicación, vías de acceso, persecución individual, con presos, heridos, muertos y procesados, donde el pueblo no puede saber ni lo que está pasando a su alrededor”, señala el texto del documento.

Por todo ello, el movimiento campesino hondureño condena el golpe de Estado militar con el que se quebró el orden democrático en Honduras, con el que se instaló un gobierno de facto encabezado por Roberto Micheletti.

En el comunicado, los campesinos denuncian en el escrito las afectaciones que recibirán en la producción de granos básicos y la dotación de tierras, así como por la nueva Ley de Transformación Agraria Integral.

El objetivo a partir de ahora será, agregan, la toma de carreteras y lugares estratégicos con movilizaciones constantes.

A poco menos de dos semanas de perpetrado el golpe de Estado, una comisión que acompaña al presidente constitucional, Manuel Zelaya, y una representación del gobierno golpista instalado en Honduras, participan en una mesa de diálogo establecida en Costa Rica, en la que el jefe de Estado en ese país, Óscar Arias, participa como mediador.

De acuerdo con la canciller constitucional de Honduras, Patricia Rodas, esa mesa de diálogo no es para negociar con los golpistas, sino para que se establezca la manera en el que se restituirá a Zelaya como jefe de Estado legítimo y con ello, el restablecimiento del orden democrático en su país.

 
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