Archivo del 8 de Enero de 2009
Científicos, investigadores e intelectuales más influyentes de Colombia (por estricto orden alfabético).
Adolfo Meisel Roca (Economista-investigador-escritor)
Alejandro Gaviria (Economista-docente universitario)
Alfredo Molano (Sociólogo, escritor)
Antanas Mockus (Físico Matemático)
Antonio Caballero (Escritor)
Bernardo Gómez Moreno (Físico Nuclear)
Daniel Samper Pizano (Periodista y abogado)
Eduardo Sarmiento Palacio (Economista-escritor)
Eduardo Posada-Carbó (Abogado-historiador-escritor)
Enrique Serrano (Filósofo-novelista-docente universitario)
Emilio Yunis (Científico-Genetista)
Francisco De Roux (Filósofo y teólogo, jesuita)
Francisco Gutiérrez Sanín (Antropólogo y Analista político-escritor)
Francisco leal Buitrago (Sociólogo-escritor-docente universitario)
Fernando Vallejo (Escritor)
Guillermo Hoyos Vásquez (Filósofo, docente universitario)
Guillermo Páramo Rocha (Sociólogo y Antropólogo)
Gustavo Cobo Borda (Escritor, investigador literario)
Gustavo Gallón Giraldo (Jurista- investigador en DD.HH.)
Héctor Abad Faciolince (Escritor y periodista)
Hernando Gómez Buendía (Sociólogo- Investigador)
Jaime Araujo Rentería (Jurista-Magistrado-escritor)
Jaime Arocha (Antropólogo Escritor)
Jorge Arias de Greiff (astrónomo-historiador)
Jorge Iván González (Economista-filósofo)
José Fernando Isaza (Ingeniero electricista y Físico)
Juan Gabriel Vásquez (Escritor-novelista)
Juan Manuel Roca (poeta-escritor)
Laura Restrepo (Escritora)
Leopoldo Múnera (Abogado-docente universitario)
Libardo Sarmiento Anzola (economista-Investigador)
Lisandro Duque Naranjo (Director de Cine- escritor)
Maria Teresa Uribe (socióloga-docente universitaria)
María Victoria Uribe (Arqueóloga-Antropóloga)
Mauricio Archila (Historiador –docente universitario)
Medófilo Medina (Historiador-escritor- docente universitario)
Jesús Orlando Rangel Churio (Biólogo-docente universitario)
Oscar Mejía Quintana (Filósofo-escritor)
Pedro Medellín (Economista-escritor-analista político)
Ricardo Sánchez Ángel (Jurista-docente universitario-escritor)
Rodolfo Llinás Riascos (Médico neurofisiólogo-investigador científico)
Rubén Jaramillo Vélez (Filósofo y Sociólogo-docente Universitario)
Rudolf Hommes (Economista-consultor internacional)
Salomón Kalmanovitz (Economista-escritor)
Santiago García (Arquitecto-Dramaturgo)
Sergio de Zubiría Samper (Filósofo-docente universitario)
Socorro Ramírez Vargas (Analista política-experta en relaciones internacionales)
Víctor Manuel Moncayo (Jurista-analista político-escritor)
William Ospina (Abogado-periodista-poeta-ensayista)
El 2009 comienza en el Tolima con mucho miedo, dolor e incertidumbre, especialmente en los campesinos y los que hacen oposición política al “príncipe de la muerte”, Álvaro Uribe Vélez.
En lo que va corrido de éste, sólo en el perímetro urbano de la ciudad musical de Colombia, Ibagué, se han presentado cuatro muertes violentas, tres en la parte céntrica, quizás la parte más vigilada de la ciudad, con cámara de vídeos, policía, sijin, Das, F – 2, soldados, etc. Los sicarios, cumplida su tétrica misión se han diluido sin dejar rastro alguno.
Pero si en la ciudad llueve, en el campo no escampa. El primero de enero, en el corregimiento de Montoso, municipio de Prado, fue asesinado en completa indefensión el dirigente comunista y comunitario, Adolfo Tique. Lo triste e indignante, es que la brigada móvil número 2, detiene al sicario e inmediatamente lo pone en libertad. “Escasamente, dice la comunidad, le quitaron el cuchillo ensangrentado”.
El miedo en la zona es inmenso, oceánico. Nadie se atreve a hablar con amplitud por la retaliación militarista. Se ha prohibido todo tipo de reunión de la comunidad, incluso, de la junta de acción comunal. La requisa y todo tipo de restricción son la constante.
Los comunistas, los simpatizantes y amigos, al igual que los militantes del Polo Democrático Alternativo, PDA, son reseñados meticulosamente y difamados como “terroristas” y amigos de la insurgencia. Hay un listado en manos de estos militares dizque para judicializar (¿matar?)
Algunos de ellos, viejos habitantes de la región, conocidos y reconocidos por la comunidad como campesinos honrados, trabajadores y emprendedores, figuran en esa lista negra de los militares. Algunos son:
1. Héctor García: 40 años de edad aproximadamente, agricultor, propietario de una pequeña finca cerca al caserío de Montoso, ha tenido que llorar la muerte de tres de sus hijos, todos a manos del ejército;
2. Faustino Ortiz García: Hace 25 años habita la región. Su edad fluctúa entre los 70 y 80 años; manejó una cooperativa comunitaria que fracasó cuando empezó el gobierno a presionar impuesto de guerra, impuesto de la seguridad democrática. Es constantemente hostigado por los militares, entre otros, el cabo Meneses y el sargento Gil, quienes les ofrece cerveza, sobre todo a Héctor, dizque para que cuente sus supuestas relaciones con la insurgencia.
3. Ana Beiba Montes: Es la esposa del compañero Héctor García. También es constantemente agredida y amenazada por los citados miliares.
4. Edilberto Mayorga: Es dueño de una pequeña finca y padre de varios hijos, entre otros, Valdemir.
5. Marcel Ortegón: Es un modesto jornalero, que sin propiedad raíz en la zona, va de finca en finca, buscando trabajo. Honrado y trabajador goza de amplio prestigio en el lugar.
6. Agustín Heredia: También es propietario de una pequeña finca. Tiene un hijo llamado Chelo que lo acompaña y labra con él la tierra, pero también es constantemente hostigado por los militares. Además, de la brigada móvil, está la 17, antes estaba la 8, señalan por entre los dientes los labriegos de Montoso.
Pero la situación de miedo e incertidumbre no es exclusivamente de Montoso, Prado; es prácticamente todo el departamento del Tolima, pues la súper militarización es generalizada hacia los cuatro puntos cardinales. No obstante, las muertes de campesinos, se siguen sucediendo y de una forma vil y criminal. El campesino Franco Vaquero, por ejemplo, apareció degollado a finales de 2008, en el municipio de Purificación.
La situación es sumamente compleja, porque al terrorismo de Estado, hay que sumarle el abandono del gobierno nacional en cuestión de obras comunitarias. Los caminos se encuentran literalmente abandonados, las carreteras son caminos de herradura, la carestía de abonos, químicos y fungicidas, el crudo invierno, la amenaza del volcán Machín, la tragedia de los megaproyectos, tienen acorralados y sin futuro a los tolimenses de escasos recursos económicos.
Ibagué, enero 7 de 2009










