Archivo del 14 de Mayo de 2008
Colombia, Guatemala y México comparten experiencias parlamentarias.
Bogotá, D.C., mayo 13 de 2008. La Senadora del Polo Democrático Alternativo Gloria Inés Ramírez Ríos, se encuentra en Washington, junto a las legisladoras de Guatemala y México invitadas por el Instituto para el gobierno representativo (IRG), en cooperación con el Instituto Nacional Demócrata (NDI).Uno de los propósitos de esta gira tiene que ver con reuniones con el Congreso de Estados Unidos y representantes de organizaciones no gubernamentales, así como la participación en sesiones de capacitación destinadas a incrementar conocimientos sobre la recaudación de fondos en el ambiente político.
En el recorrido la parlamentaria se ha entrevistado con el Embajador del Departamento de Estado Craig Kelly en un almuerzo de trabajo, donde la Senadora Ramírez Ríos ha entregado al alto funcionario un documento sobre la situación que viven los trabajadores colombianos sobre la libertad sindical, contaron la situación crítica que vive el país y las razones por las cuales el tratado de libre comercio no debe aprobarse.
La Senadora del Polo le pidió al Embajador para que el Departamento de Estado incida para que Carlos Mario Jiménez Naranjo alías macaco diga la verdad y haga la reparación a las víctimas, hoy se reunirá con el BID y las peticiones para la no aprobación del TLC, continuan.
En el país hay una oleada de asesinatos, desapariciones forzadas, seguimientos y amenazas contra sindicalistas, defensores de derechos humanos y dirigentes de la oposición. Muchos de esos hechos se los atribuyen las llamadas “Águilas Negras” y otras bandas paramilitares, pero el presidente Uribe y otros altos funcionarios del gobierno aseguran que el paramilitarismo es cosa del pasado y que lo que hay son “bandas emergentes” al servicio del narcotráfico. Estos grupos tienen las mismas prácticas y atacan a los mismos sectores que durante largos años han sido víctimas de los paramilitares, pero, inexplicablemente, no son paramilitares, según el gobierno, pese a que ellos mismos se han autodenominado como tales.
Entre los numerosos amenazados están los organizadores de la marcha del 6 de marzo, en particular, su vocero más destacado, el dirigente del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, Iván Cepeda Castro, hijo del sacrificado Senador de la Unión Patriótica, Manuel Cepeda vargas, así como el Senador del Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro, y el Politólogo León Valencia, Director de la Fundación Nuevo Arco Iris, que ha adelantado importantes investigaciones sobre la “parapolítica”.
Lo paradójico es que quienes son blanco de paramilitarismo también se exponen a las andanadas verbales de los voceros del gobierno, como ocurrió con Iván Cepeda, calificado por el Presidente Uribe como un “farsante de los derechos humanos”.
Es inadmisible que el jefe de Estado, que debería dar ejemplo de ponderación, se refiera en estos términos a quienes no han hecho otra cosa que exponerse a los más graves riesgos para que a las víctimas se les reconozcan los derechos a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la no repetición de los crímenes, consagrados en el Derecho Internacional Humanitario.
Por eso, expreso mi más decidida solidaridad con Iván Cepeda Castro, con el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado y con todos los que se esfuerzan porque se le ponga fin a la impunidad, y los invito a continuar sin desmayo su encomiable tarea para que las nuevas generaciones de colombianos no vuelvan a vivir tragedias similares.
GLORIA INÉS RAMÍREZ RÍOS
Senadora de la República por el PDA
Bogotá, D.C., 13 de mayo de 2008






